Un equipo de científicos japoneses
convirtió una vieja fantasía en realidad. Creó una capa invisible que
permite atravesar con la
mirada a quien la lleva puesta que, lisa y llanamente, se hace humo. El
atuendo —que se mostró hace unos días en Nextfest, una exhibición de
tecnologías
emergentes en San Francisco, Estados Unidos— es obra del inventor
japonés Susumu Tachi, un profesor de informática y física en la
Universidad de Tokio. "Es
una especie de realidad aumentada”, dijo sobre su dispositivo.
En realidad, la capa de "camuflaje óptico” es cualquier cosa menos
invisible. Está hecha de un material "retro-reflexivo” cubierto, de
arriba abajo, con pequeñas
mostacillas que reflejan la luz. La capa también cuenta con cámaras que
proyectan lo que está detrás de quien la lleva puesta en la parte
delantera y viceversa. El
efecto, como demostró el equipo japonés en la feria de San Francisco, es
hacer que quien lleve puesta la capa se funda con su entorno.
Se utilizó el material para recubrir una bola, un ladrillo y una capa.
En cada caso, daba la impresión de que quien estaba mirando el objeto
podía ver a través de
él mientras un operador humano lo desplazaba desde el fondo de la sala.
El efecto no era total, pero sí suficiente como para demostrar que el
camuflaje óptico es
técnicamente posible, aunque un experto señaló que, para que una capa
invisible funcione,
tendría que tener seis cámaras estereoscópicas incorporadas, estar
cubierta por 11,6 millones de "hiperpixeles” (cada uno de ellos con un
visor electrónico muy
brillante) y estar controlada por una computadora súper rápida que se
alimente de una fuente de energía incorporada en el atuendo.
En otras palabras, hará falta trabajar un poco más antes de que la
tecnología de la invisibilidad se vuelva una realidad y, de hecho, falta
un tiempo hasta que
llegue a ser tan efectiva como la capa invisible de Harry Potter. Esta
originariamente pertenecía a su papá mago, James, y es utilizada en
"Harry Potter y el
prisionero de Azkaban” para que Harry pueda desplazarse por Hogsmeade,
la ciudad de los magos, sin que nadie lo vea.
El dispositivo está llamando la atención de los expertos militares,
ansiosos por explotar una tecnología que le sirva a las tropas para
entrar en acción sin que nadie
detecte su presencia. Pero el potencial no termina allí, dice un colega
de Tachi, Naoki Kawakami. "Podría ser utilizado, por ejemplo, para
ayudar a los pilotos a
ver la pista de aterrizaje a través del piso de la cabina”.
Y, por supuesto, también está la perspectiva de un uso dañino, o incluso
peligroso, como por ejemplo entrar a los vestuarios sin que nadie nos
vea. Como dijo
un experto: "Esta tecnología tiene un potencial increíble”.




